El crimen está relacionado con el narcotráfico. Además del joven Abel Stiven Carabalí, otro colombiano también fue detenido.

El caso tiene aterradas a las autoridades chilenas, que atribuyen el crimen a una vendetta entre mafiosos.

Al momento de la captura, las autoridades allanaron 19 kilos de droga y armamento que simulaba fusiles de guerra.