Los medios de comunicación suelen prestar mucha atención a indicadores como el PIB, el desempleo, la inflación... sin duda todos estos datos afectan de forma directa al bolsillo y merecen la pena ser analizados y expuestos en los medios. Sin embargo, hay otros indicadores más abstractos, menos conocidos y, sobre todo, mucho más complejos de los que pocos hablan aunque en realidad muevan el mundo. La economía global, como la nacional o la local, se divide entre acreedores y deudores. Lo que unos piden prestado es el ahorro de otros, mientras que los intereses que uno paga son los intereses que otro recibe. Cuanto más grande es tu posición acreedora, más 'dueño' eres de la economía global (al menos de los activos que la conforman).