El Gobierno español encargó en 2020 a Huawei almacenar datos de la Seguridad Social a pesar de que la compañía china ya había sido señalada previamente por la Comisión Europea por riesgo de espionaje y de que Estados Unidos promoviera desde un año antes un boictot internacional bajo la presidencia de Donald Trump. Sánchez eludió así el veto a la empresa tecnológica en un contexto internacional marcado por el rechazo a la compañía asiática por motivos de seguridad y ciberespionaje.