Es el 28 de julio de 2026. Un mes y días antes, Roberto Sánchez había ganado las elecciones presidenciales por un puñado de votos. La candidata Keiko Fujimori había perdido su cuarto partido, reconoció su derrota y, en honor a la democracia, felicitó al candidato del sombrero mediante una llamada telefónica. Sánchez, ese día 28 de julio se prestó a dar su primer mensaje a la nación en un congreso que, ese día, agrupó a las dos cámaras, ambas de mayoría opositora, congresistas y senadores, quienes lo aplaudieron por cortesía y protocolo republicano. Hay incertidumbre por lo que dirá el nuevo presidente que subió a prestar juramento con el sombrero que lo imitó en el nuevo Castillo.