El fenómeno resultaba especialmente llamativo porque los sismos suelen desarrollarse de forma impredecible, sin mantener intervalos regulares ni magnitudes similares.

La gigantesca caldera tendría un diámetro cercano a los 150 kilómetros, convirtiéndose en la mayor estructura de este tipo descubierta hasta ahora.

La estructura presenta características de un cráter colapsado y una corteza de roca magmática de hasta 14 kilómetros de espesor.

El fenómeno resultaba especialmente llamativo porque los sismos suelen desarrollarse de forma impredecible, sin mantener intervalos regulares ni magnitudes similares.