La política latinoamericana reciente deja una lección incómoda para quienes prometen orden: ganar una elección no concede poder irrestricto ni estabilidad garantizada. Rodrigo Paz, en Bolivia, y José Antonio Kast, en Chile, enfrentan una de las combinaciones más peligrosas para un gobierno nuevo: desgaste acelerado, presión social y dudas sobre su capacidad de mando. Si Keiko Fujimori gana en el Perú, podría encontrarse ante un escenario similar. Su desafío, por tanto, no será solo ganar, sino prepararse para gobernar.

Keiko Fujimori y Roberto Sánchez llegan a la segunda vuelta con propuestas que evitan el problema más grave del Perú: un Estado capturado por la política y vaciado de talento.

No se trata de una disputa entre ideologías, ni entre el fujimorismo y el anti fujimorismo; se trata de elegir entre seguir en el caos y recuperar el orden

La política latinoamericana reciente deja una lección incómoda para quienes prometen orden: ganar una elección no concede poder irrestricto ni estabilidad garantizada. Rodrigo…