Los aportes estatales a la luz y el gas empezaron a crecer a comienzos de este año por el pago de deudas atrasadas, pero son los más bajos en los últimos 10 años.La UBA advierte que ya dejaron de ser un problema fiscal y ahora las tarifas son un inconveniente para los ingresos familiares.El Fondo sigue pidiendo una ayuda más focalizada.