Es reconocido el cambio demográfico que se registra en todos los países desde hace décadas, en nuestra región de América Latina y el Caribe es un hecho estudiado y reconocido desde hace muchas décadas. Si bien esto ocurre en todos los países, no lo hace en forma pareja e igual en todos. En el Cono Sur la transición demográfica ocurrió más tempranamente y países como Uruguay, Chile y Argentina fueron los primeros y son los que registran mayores niveles de envejecimiento de la población con una disminución de los nacimientos y la consiguiente disminución de la niñez. Estos cambios demográficos impactan en toda la sociedad y en la respuesta social, educacional, sanitaria y laboral más marcadamente, debiendo los gobiernos revisar la distribución de recursos, los sistemas de prestaciones, e incluso su matriz productiva y reproductiva. En el área de la salud disminuyen los servicios materno-infantiles y crecen los geriátricos, se reconvierten las capacidades de los profesionales y técnicos que constituyen los servicios de atención de la salud. Estos cambios se producen lenta pero progresivamente, y de la misma forma la respuesta que los gobiernos y las sociedades dan frente a esta nueva realidad.