Que se fabrique 100% en el país, sea lo más económico posible, genere trabajo para los argentinos y se pueda desarrollar a pesar de los distintos gobiernos. Bajo estas premisas se impulsó el primer proyecto de energía undimotriz de Argentina, que hace algunas semanas se puso a prueba “en seco” en una metalúrgica de Pilar. Pero, ¿cuál es el potencial de esta fuente renovable en la transición de un país que sigue aferrado a los combustibles fósiles?