En las últimas semanas, conforme parecía cada vez más claro que entraría a segunda vuelta, el candidato Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) comenzó a ensayar una imagen de moderación para encandilar a los electores más escorados al centro. No es la primera vez que vemos algo así. Rápidamente, uno recuerda a Ollanta Humala en el 2011 cambiando el polo rojo por el blanco, pero también a Pedro Castillo hace apenas cinco años, diciendo que Vladimir Cerrón no sería visto “ni siquiera de portero” en su gobierno, para luego constatar que el hoy prófugo de la justicia armaba gabinetes e imponía ministros, como aquel recordado del “agua arracimada”.

Para la corta campaña —18 días de aquí en adelante— el candidato presidencial Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) sigue ajustando su narrativa rumbo al balotaje. A través de…

En las últimas semanas, conforme parecía cada vez más claro que entraría a segunda vuelta, el candidato Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) comenzó a ensayar una imagen de…