Un nuevo informe del Centro para la Integración Socio Urbana (CISUR) revela que el 96% de los hogares en barrios populares sufre déficit habitacional, una realidad históricamente invisibilizada por las estadísticas oficiales. Entre el hacinamiento forzado, la falta de agua potable y un piso de tierra que los índices tradicionales confunden con alfombras, la mitad de las familias acumula múltiples situaciones críticas en un contexto de desfinanciamiento y total retirada del Estado.