Cientos de trabajadores retomaron este jueves las calles del centro de la capital política de Bolivia para exigir la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, quien reiteró su llamado al diálogo para poner fin a la convulsión social que lleva más de tres semanas.

Organizaciones sociales volvieron a marchar hacia el centro de La Paz, mientras el gobierno reforzó el cerco de seguridad y avanzó con operativos para despejar rutas bloqueadas

Para intentar calmar las protestas, Paz nombró en las últimas horas a un nuevo ministro de Trabajo, de origen aymara, como parte de la reorganización de su gabinete.