Abelardo de la Espriella nos está engañando. Encontramos a un candidato que vive buscando enemigos y está lleno de contradicciones.

Abelardo de la Espriella nos está engañando. Encontramos a un candidato que vive buscando enemigos y está lleno de contradicciones.

El tigre ruge en la capital del Atlántico ante más de 50.000 personas. Asegura que no hará política con los de siempre, como los Pulgar y los Name.