La salida de Angelini se lee dentro del conflicto interno del oficialismo ya que tenía a su cargo políticas centrales en el relato político del bullrichismo: el Plan Bandera y la defensa de las fronteras.

Los silencios, incongruencias y más de mil llamados del sargento retirado que entregó los cuadernos a Cabot con otros miembros de la Policía Federal.

La vicepresidenta visitó la catedral por el aniversario de la muerte de su padre y se despachó con declaraciones sobre el escándalo de corrupción libertario.