La acción ocurrió en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Los familiares y amigos de los militantes asesinados fueron escoltados afuera del edificio por personal de seguridad de la sala.

La vicepresidenta visitó la catedral por el aniversario de la muerte de su padre y se despachó con declaraciones sobre el escándalo de corrupción libertario.

El expresidente provisional acompañaba al investigador y docente Aritz Recalde, que presentaba su libro "La gobernación de Eduardo Duhalde 1991-1999".