Julio César Silva se suma a los empresarios “arrepentidos” que aseguran haber declarado bajo coacción por parte del entonces juez Bonadío y el fiscal Stornelli.

La vicepresidenta visitó la catedral por el aniversario de la muerte de su padre y se despachó con declaraciones sobre el escándalo de corrupción libertario.

Los silencios, incongruencias y más de mil llamados del sargento retirado que entregó los cuadernos a Cabot con otros miembros de la Policía Federal.

Comentadas, dedicado a Gabo Ferro