Julio César Silva se suma a los empresarios “arrepentidos” que aseguran haber declarado bajo coacción por parte del entonces juez Bonadío y el fiscal Stornelli.

Los silencios, incongruencias y más de mil llamados del sargento retirado que entregó los cuadernos a Cabot con otros miembros de la Policía Federal.

Corrigió datos de un crédito hipotecario con el Banco Provincia. También modificó información sobre el valor de un dúplex de 162 metros cuadrados en City Bell.