En los videos, entregados a sus familiares, los secuestrados piden al presidente Petro no cerrar la puerta a un acuerdo humanitario.

Las víctimas fueron entregadas a una comisión liderada por la Iglesia católica.

Los retenidos reclaman al Gobierno acciones concretas para lograr su liberación y advierten sobre el deterioro físico y emocional que enfrentan.