El canciller boliviano señaló a Evo Morales como responsable de un supuesto proceso de desestabilización contra el presidente, mientras las protestas y bloqueos mantienen aislada a La Paz.

Gustavo Petro calificó de “insurrección popular” la crisis política en Bolivia y ofreció apoyo para buscar una salida pacífica ante las protestas contra Rodrigo Paz.

Protestas han generado crisis humanitaria por la escasez de alimentos, medicinas y combustible.