Recientemente, la historiadora Alejandra Ruiz León defendió su tesis de doctorado en la prestigiosa universidad Georgia Tech con la disertación “Conocimiento enjaulado: la historia de Tecno-Itintec, el primer museo interactivo de ciencias en Sudamérica”. Ante un público ávido de conocer cómo así fuimos pioneros en este tipo de museos, surgió la pregunta inevitable: ¿por qué el Perú borró con el codo lo que hizo con la mano, cerrándolo definitivamente en 1993? Los museos no se cierran; los museos se promueven.