Según el Departamento de Estado, se trata de “‘un ‘golpe’ financiado por esa alianza entre política y crimen organizado en toda la región”.

Protestas han generado crisis humanitaria por la escasez de alimentos, medicinas y combustible.

Protestas comenzaron desde hace dos semanas con la exigencia de un aumento salarial y, luego, derivaron en pedidos de renuncia del presidente.