El dirigente paraguayo, presidente de la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol), fue denunciado por presuntamente adjudicarse más de cinco millones de dólares procedente de los fondos recuperados del caso por corrupción que estalló en 2015; el dinero fue sustraído de cuentas bancarias que, entonces, estaban bajo el control de funcionarios de Conmebol implicados en el "FIFAGate".

El informe de prensa vincula al dirigente con una denuncia ética interna.

El titular del organismo rector del fútbol sudamericano “habría recibido dinero recuperado de un escándalo de corrupción”.