Tu equipo acaba de marcar gol, te abrazas con ese amigo que no falla ningún partido. Al otro lado, con ese desconocido al que el destino te ha unido para celebrar victorias y llorar derrotas. Pero, es evidente: después de la ovación quieres ver ese gol otra vez y cuántas veces sean posibles. Elevando un poco la vista, ahí está esa ventana al pasado que lo hace posible. Una pantalla de gran longitud que retiene todas las miradas durante segundos para ver cada detalle a cámara lenta.