Rusia calificó la ofensiva como un 'ataque terrorista' supuestamente financiado por la Unión Europea, mientras el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, defendió la operación con drones como una respuesta 'completamente justificada' para presionar el fin de la guerra.

Según autoridades rusas, las defensas antiaéreas repelieron el ataque desde la madrugada

Un ataque ucraniano con drones dirigido a Moscú deja al menos tres muertos y cuatro heridos