El nuevo oleoducto entre el oeste y el este del país apunta a evitar el estrecho de Ormuz y reforzar la continuidad operativa de las exportaciones energéticas en medio de la crisis regional

El conducto, cuya inauguración está prevista para 2027, busca reducir la dependencia de la inestabilidad en este enclave estratégico bajo influencia iraní

Se espera que el proyecto entre en funcionamiento en 2027, buscando garantizar la fiabilidad del suministro energético.