Se trata del sismo más fuerte que sacude la zona norte de Japón desde que el pasado 20 de abril se registrase un fuerte temblor de 7,7.

El epicentro fue ubicado en el noreste de Japón y ocurrió a las 6:22 de la mañana, hora local.

A pesar de ser uno de los terremotos más fuertes del norte de Japón, no existe alerta de tsunami.