“Petro-Perú no necesita otro nombre para el rescate. Necesita dejar de necesitarlo. Mientras eso no ocurra, seguiremos atrapados en la misma comedia fiscal: pérdidas privadas dentro de la empresa, riesgo público fuera de ella, y un Gobierno pidiéndonos que, por favor, no llamemos a las cosas por su nombre”, escribe Víctor Fuentes, Gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE).