La preocupación se extiende como una mancha de aceite. Allá donde se vaya, en cualquier lugar surge la conversación por el temor apocalíptico a la inteligencia artificial (IA), algo que parece cada vez más peligroso, hasta el punto que los adalides de esta industria tecnológica han hecho sonar las alertas y pedido que se frene su avance.Sin embargo, hay una persona, con capacidad de poder para ayudar a ese freno, que se muestra totalmente inmune a ese riesgo. Ese es Donald Trump, que a sus 80 años da la impresión de que le importa poco o nada qué mundo dejará a sus nietos. Así que este lunes replicó a todos esos que avisan del peligro difundiendo desde su red social que el mismo constituye una “barrera de protección suficiente” frente a una IA descontrolada y afirmó que cualquier intento de limitar esta tecnología forma parte de una “conspiración enfermiza”.“El único control o barrera de protección que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente (¡con un coeficiente intelectual alto!), y Estados Unidos lo tiene de sobra”, publicó Trump en su plataforma.El mandatario afirmó específicamente que su Administración ya ha impedido que la empresa de inteligencia artificial Anthropic “haga cosas malas, o potencialmente malas y seguiremos haciéndolo”, y arremetió contra su director ejecutivo, Dario Amodei, porque es alguien que “ahora finge ser un angelito perfecto”.Las rencillas con Amodei, que fue quien el sábado reclamó en un ensayo que se ralenticen las mejoras o la IA o tomará control de internet en unos meses, ya vienen de lejos. El director ejecutivo de Anthropic fue castigado por el gobierno Trump porque impidió que el Departamento de Defensa utilizara su herramienta Claude en operaciones bélicas o para la vigilancia masiva de los estadounidenses.Trump rechazó de esta manera las peticiones realizadas este fin de semana por dirigentes tecnológicos de Anthropic, OpenAI, Microsoft, SpaceX y otras empresas para establecer una mayor regulación de la IA con el fin de garantizar que se desarrolle de forma segura, abordar las cuestiones de responsabilidad jurídica y preservar la seguridad nacional.Días antes, un investigador de Anthropic, Jacob Coxon, dejó su cargo y lanzó una advertencia de que esta tecnología podría “acabar con todos nosotros antes de que termine la década”, al tiempo que acusaba tanto a OpenAI, donde trabajo previamente, como a Anthropic de “jugar con nuestras vidas”.A rebufo de esa alerta se produjo la advertencia del sábado de Amodei. Otros directivos del sector tecnológico, entre ellos el máximo responsable de OpenAI, Sam Altman, y el consejero delegado de SpaceX, Elon Musk, subrayaron que estaban de acuerdo con los llamamientos a ralentizar el desarrollo de esta tecnología.El ejecutivo de Trump fomenta en términos generales el rápido crecimiento de la industria y el desarrollo de controvertidos centros de datos en EE.UU., argumentando que ganar a China en la carrera por el dominio de la inteligencia artificial es una cuestión existencial.En su publicación del lunes, Trump afirmó que las principales empresas de IA ya están suficientemente controladas. “Ya tenemos un enorme poder penal y regulatorio sobre estas empresas”. En ese momento añadió que “hay una conspiración enfermiza contra la IA y los centros de datos, y la única que está contenta con ello es China”.Las encuestas en Estados Unidos muestran que una gran mayoría se opone a esos centro de datos e incluso dirigentes tan trumpistas como Greg Abbott, gobernador de Texas, apuestan por una moratoria porque le asusta un desastre en las urnas en las elecciones de medio mandato del próximo noviembre.“Quien gana la IA, gana. Estamos por delante de China y de todos los demás, y seguiremos estándolo. ¡Teóricos de la conspiración, traidores a la patria, traidores y filtradores, cuidado”, enfatizó Trump en su red social.El responsable de IA de la Casa Blanca, David Sacks, también rechazó el creciente temor a la IA. En una publicación en X el sábado, escribió que los gigantes tecnológicos deberían “seguir adelante y marcar ellos mismos el ritmo de la frontera tecnológica”.“Dejen de fingir que la motivación para ralentizar el desarrollo es puramente altruista”, sostuvo. “Se enfrentan a una enorme exposición a demandas por responsabilidad sobre los productos si sus productos permiten un ciberataque realmente dañino. El mercado ya penaliza a los modelos que se comportan de manera impredecible o no autorizada”, reiteró.Y matizó que sería muy poco probable que China se sumara a un acuerdo mundial para regular esta tecnología.Cualquier intento del Congreso de regular la IA parece muy improbable antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, puesto que los miembros de la Cámara de Representantes tienen previsto abandonar Washington el jueves y permanecer en sus respectivos distritos hasta octubre. Los líderes demócratas en esa cámara pidieron que se suspendiera esa pausa legislativa para aprobar una regulación de urgencia.
Trump califica de “conspiración enfermiza” la oposición a la IA y dice que él es la barrera de protección
El presidente de EE.UU. afirma que ya hay suficientes limitaciones y acusa de “traidores” a los que tratan de frenar este desarrollo tecnológico, así como los centros de datos, porque solo beneficia a China










