“Una conspiración enfermiza”. Así ha ventilado el presidente de EEUU, Donald Trump, las iniciativas para reforzar los controles y las regulaciones sobre la Inteligencia Artificial.
La reacción de Trump llega tras las peticiones de Naciones Unidas, China, los demócratas e incluso algunos responsables de empresas, después de que el pasado miércoles el ingeniero Jacob Coxon dimitió de su puesto en Anthropic con un comunicado en el que denunciaba que las empresas ocultaban el verdadero riesgo de la inteligencia artificial.
“Están corriendo directamente hacia una súper inteligencia capaz de mejorarse a sí misma y apostando nuestras vidas en esa carrera”, afirmó en X: “Quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década”.
“El único control o 'salvaguarda' que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con un alto coeficiente intelectual!), ¡y EEUU cuenta con ello de sobra!”, ha publicado este lunes el presidente de EEUU en su cuenta de Truth Social: “La Administración Trump ha impedido que la 'gente' de la IA haga 'cosas' malas o potencialmente perjudiciales —como Dario (¡de Anthropic!), quien ahora pretende ser un 'angelito perfecto'—, ¡y seguiremos haciéndolo!”










