Hace apenas unos días el CEO de Anthropic, Dario Amodei, pidió moderar el ritmo al que se desarrollan las capacidades de la Inteligencia Artificial (IA) al menos hasta que puedan desarrollarse mecanismos que aseguren un uso correcto y ético, un punto de vista que también comparte el CEO de OpenAi, Sam Altam, y que ponen sobre la mesa un debate que cada vez cobra mayor relevancia: la integración de la IA en el trabajo y la vida cotidiana. En el ámbito laboral, se estima que cerca del 13,5% de las últimas ofertas de empleo publicadas en España tienen como requisito saber trabajar con IA, más del doble que en Estados Unidos. En este sentido el empresario y dueño de La Sirena, José Elías, ha hecho hincapié en que hay ciertas profesiones que tienen los días contados precisamente por el uso de la IA:

"Si vuestro trabajo depende de teclear frente a un ordenador, pasado mañana sobráis".

Para defender su predicción, Elías cuenta que hace un par de semanas estuvo probando las nuevas inteligencias artificiales en su teléfono y descubrió lo que él define como "una puerta a otra dimensión". "Esto es revolucionario y la gente no es consciente de la velocidad a la que avanza", subraya mientras continúa afirmando que "los agentes de IA van a sustituir a miles de personas en los próximos cuatro años".