OpenAI —la empresa dueña de la popular aplicación de inteligencia artificial ChatGPT— no saldrá a Bolsa en 2026, según ha declarado su consejero delegado, Sam Altman, en una entrevista concedida a la revista Fortune, en las que ha alegado que las preocupaciones en materia de seguridad relacionadas con la inteligencia artificial hacen que resulte “inaceptable” un riesgo del 10% de que la IA pueda provocar la extinción de la humanidad antes de que termine la década.El estreno bursátil de OpenAI era el gran acontecimiento que esperaba Wall Street para el segundo semestre del año. La valoración objetivo que podría llegar a alcanzar la empresa de Altman era de más de un billón de dólares (unos 860.000 millones de euros, al cambio actual), lo que la habría situado como la segunda mayor salida a Bolsa de la historia de EE UU, solo superada por Space X, en junio de este año, que alcanzó los dos billones de dólares. La decisión de Altman ya había sido adelantada en agosto a la plantilla por la directora financiera, Sarah Friar, pero es la primera ocasión en la que el jefe de OpenAI justifica la decisión aludiendo expresamente a la cuestión de las amenazas de una IA descontrolada. En junio, el diario The New York Times publicó que OpenAI se inclinaba por retrasar el proyecto.“Teniendo en cuenta todo lo que está sucediendo en materia de seguridad, ahora mismo no sería un buen momento para salir a Bolsa, y no sentimos ninguna presión al respecto”, explicó el viernes Altman a la redactora jefe de Fortune, Alyson Shontell. Estas declaraciones se producen en un momento en el que cada vez más legisladores estadounidenses piden nuevas normas para regular los sistemas de inteligencia artificial, tras las graves advertencias de dos investigadores de Anthropic —empresa rival de OpenAI— de que el rápido avance de la inteligencia artificial podría provocar la extinción de la raza humana en un futuro no muy lejano. También el líder de IA de Google, Demis Hassabis, ha llamado a ralentizar el desarrollo de la IA “por prudencia”.Preguntado sobre ese 10% de probabilidad de que se produjera una extinción de la humanidad a causa de una IA descontrolada, Altman respondió que no sabía cómo se podría hacer tal estimación, pero advirtió de que el riesgo era lo suficientemente grave como para que las empresas de IA y los gobiernos actuaran como si fuera intolerable. “Ya sea un 10%, un 8% o un 6%, la cuestión es que todos tenemos una enorme responsabilidad y no podemos permitir que el ego, el afán de lucro o cualquier otra cosa se interponga en el camino”, añadió Altman.Sam Altman también ha recordado que OpenAI no tiene ninguna necesidad a corto plazo de empezar a cotizar en Bolsa porque a comienzos de año realizó una ronda privada de financiación que le permitió recaudar más de 100.000 millones de dólares.El gran rival de OpenAI en la carrera por dominar el negocio de la IA es Anthropic, que también ha iniciado los trámites para debutar en el mercado bursátil. La firma ha contratado a un ejército de bancos de inversión para la colocación de acciones y calcula que podría partir de una valoración cercana a los dos billones de dólares, como Space X. Por ahora, sus directivos mantienen los planes para debutar en Bolsa en las próximas semanas. Con todo, el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, sí que ha pedido ralentizar el ritmo de desarrollo de esa tecnología. El sábado publicó en su blog un ensayo de 3.400 palabras donde alerta del peligro de “perder el control de los sistemas” de inteligencia artificial y del uso “indebido de la IA para ciberataques y bioterrorismo”, causando “graves trastornos económicos”.Amodei también ha anunciado que su empresa se compromete a adoptar nuevas medidas de seguridad —como conceder a evaluadores independientes acceso permanente, al mismo nivel que los empleados, dentro de la empresa— como parte de un plan más amplio que, según él, es necesario para frenar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial.El bum de la IALa explosión del uso masivo de la IA para todo tipo de actividades humanas y empresariales, además de presentar un desafío en términos de amenazas, también ha supuesto un terremoto financiero. Durante los dos últimos años, la Bolsa de Estados Unidos no ha dejado de revalorizarse al calor de las cotizaciones de las compañías ligadas a la inteligencia artificial. Su epítome son los fabricantes de chips como Nvidia o TSMC, cuyas valoraciones se han multiplicado por 10 y cuatro, respectivamente, desde 2023.Las empresas de algoritmos como OpenAI o Anthropic han realizado inversiones por cientos de miles de millones de euros para aumentar su capacidad de cálculo, con nuevos centros de datos. Para dotar esas infraestructuras se han realizado compras masivas de chips. Se calcula que en el periodo 2025-2030 la inversión agregada en esta tecnología va superar los 5,3 billones de dólares. Una carrera desenfrenada como las que tuvieron lugar con la fiebre del ferrocarril, en siglo XIX, o la el auge de internet, a finales del siglo XX.Gigantes como Meta (la matriz de Facebook, Whatsapp e Instagram), Alphabet (dueña de Google y Youtube) o Amazon (con su servicio de almacenamiento de datos en la nube AWS) o Microsoft no quieren quedarse atrás en la carrera por la IA y están también gastando dinero como nunca se había visto.La otra cara bursátil de esta tendencia es la de los perdedores. Compañías de programas informáticos convencionales (como Adobe), empresas de consultoría (Accenture) y hasta aseguradoras han visto cómo su cotización se desplomaba por el riesgo de que la IA sea capaz de sustituir muchos de los servicios que ofrecen.
OpenAI pospone su salida a Bolsa por la inquietud sobre los riesgos de la IA
La empresa fundada por Sam Altman no cotizará en los mercados al menos hasta 2027. El directivo asegura que no tienen problemas de financiación y ni presión por empezar a cotizar
OpenAI pospone IPO de $1+ billón por riesgos de IA descontrolada; posee $100B runway de financiación privada. Governance de IA ya condiciona decisiones C-level, pero inversión en infraestructura continúa sin frenar: $5,3 billones 2025-2030.










