La culpa siempre la tienen otros. Y, ahora, el presidente de EEUU ha decidido que la escalada del precio del diésel en EEUU, que supera con creces los seis dólares el galón –3,8 litros– tiene que ver con los ataques de Ucrania como respuesta a la invasión rusa de su territorio, y no con la guerra desatada en Irán el 28 de febrero, que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del comercio mundial de petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado este domingo al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a detener los ataques contra el diésel ruso.
Preguntado por si había hablado con Zelenski tras su reciente conversación con el presidente ruso, Vladímir Putin, Trump respondió instando a Zelenski a cesar los ataques contra Rusia, cuyo petróleo está sancionado por la UE y el G7, incluido EEUU.
“El señor Zelenski tiene que hacer una cosa: tiene que dejar de atacar el combustible diésel en Rusia”, declaró Trump a los periodistas en su visita al Irish Open de golf, que se disputa en su club de Doonbeg: “Que ataque otros objetivos, pero no el combustible diésel, porque está provocando escasez de diésel. Esto no es algo causado por Oriente Medio, sino por lo que está sucediendo entre Rusia y Ucrania”.










