Arabia Saudita cerró un importante oleoducto tras ser atacado por drones lanzados desde Iraq, en un contexto de escalada del conflicto en Oriente Medio.
Iraq destituyó a un comandante militar y anunció una investigación tras admitir que el ataque con drones contra el oleoducto Este-Oeste de su país vecino se originó en una de sus provincias fronterizas con Irán.
Arabia Saudita ya había acusado a milicias iraquíes respaldadas por Irán de atacar sus instalaciones petroleras.
El oleoducto, de 1.200 km de longitud, ha ayudado a Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo crudo del mundo, a evitar el estrecho de Ormuz.
El incidente se produce en medio de importantes avances de los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen.










