Donald Trump ha aterrizado en Irlanda para pasar un fin de semana de golf y la ha armado. No con ese pa�s, sino con el que se supone que es el mayor aliado de EEUU en Europa: el Reino Unido. El presidente estadounidense ha cuestionado indirectamente la soberan�a brit�nicas de de las islas Malvinas, que reclama Argentina, y ha defendido de manera abierta la reunificaci�n de Irlanda del Norte -que es parte del Reino Unido- con Irlanda. Si quer�a abofetear a los brit�nicos, no lo pudo hacer mejor. A sus aliados pol�ticos en las islas -el Partido Conservador y Reform- y en Irlanda del Norte -los unionistas- les dio la bofetada con la mano abierta. Con su rueda de prensa en Dubl�n, as�, Trump se ha convertido en el primer presidente de EEUU que apoya la reunificaci�n de Irlanda. Ha sido en una comparecencia ante los medios que el principal diario irland�s, el Irish Times ha calificado de "desatada" y "extraordinaria". las palabras de Trump representan, por un lado, una ruptura m�s en las relaciones entre EEUU y sus aliados europeos - y, muy especialmente, el m�s cercano, Reino Unido - y, por otro, un evidente deseo de cortejar el enorme voto de origen irland�s estadounidense de cara a las elecciones legislativas de su pa�s en ocho semanas.Trump ha sido muy claro, al declarar, junto al primer ministro irland�s, Mich�al Martin, que "me encantar�a ver" una Irlanda unificada, y que el actual jefe del Gobierno de ese pa�s "es la persona adecuada" para conseguirlo. Trump, dijo que la integraci�n de Irlanda del Norte, que est� bajo soberan�a brit�nica, "va a acabar pasando. Puede que pase ahora", lo que ser�a "un orgullo para todos".La reunificaci�n irlandesa es una de las grandes cuestiones irresolutas en el futuro del Reino Unido y de Irlanda. En los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, Londres acepta la idea, siempre que sea aprobada en refer�ndum. Para que ello se produzca, el ministro brit�nico para Irlanda del Norte debe convocar la consulta, pero solo si cree que hay una mayor�a de poblaci�n en el enclave a favor de la reunificaci�n. En la actualidad, no se da esa circunstancia. En l�neas generales, los protestantes norirlandeses votar�an a favor de la continuidad en el Reino Unido; los cat�licos, de la reunificaci�n con Irlanda.Reino Unido: "Los Acuerdos de Viernes Santo siguen en vigor"Por esa raz�n, la oficina del primer ministro brit�nico, el laborista Andy Burnham, respondi� a Trump remitiendo a la prensa a las declaraciones realizadas por el jefe del Gobierno el mes pasado en el Parlamento de Irlanda del Norte, donde declar� que "los acuerdos de Viernes Santo siguen en vigor". O sea, que no hay reunificaci�n por ahora.Plantear la idea podr�a desencadenar el regreso a la violencia sectaria que asol� la regi�n entre 1968 y 1999, y en la que murieron entre 3.500 y 3.800 personas, en su mayor parte cat�licos. Los protestantes ten�an el decisivo respaldo del Gobierno brit�nico y, desde 1981, del de EEUU. Los cat�licos contaban con el apoyo de una extra�a amalgama de descendientes de irlandeses que viv�an en EEUU, de Libia, de la Organizaci�n para la Liberaci�n de Palestina (OLP), y colaboraron con grupos terroristas europeos, como el espa�ol ETA, las FARC colombianas y el MK, el brazo armado del Congreso Nacional Africano de Sud�frica, que dirig�a Nelson Mandela.Todav�a hoy, ambas comunidades est�n separadas en el centro de Belfast por dobles muros de kil�metros de largo, que se cierran con portones met�licos por la noche. Cada lado de los muros est� cubierto por esl�ganes militantes e im�genes de las v�ctimas de las comunidades que viven frente a ellos. Es una especie de 'muro de Berl�n' entre dos religiones en las que la guerra ha sido reemplazada por una 'paz tensa'. La entrada de Trump en la cuesti�n tensa m�s las relaciones entre Washington y Londres. Y supone un duro golpe para los dos partidos brit�nicos m�s cercanos ideol�gicamente al presidente estadounidense: Reform y el Partido Conservador. Ambos aceptan el refer�ndum. Pero, si �ste se llevara a cabo, votar�an inequ�vocamente no. El n�mero dos de Reform -que es, en la pr�ctica, la versi�n brit�nica del 'trumpismo , Richard Tice, declar� hace un a�o su intenci�n, en el caso de que el partido llegue al Gobierno, de reformar los Acuerdos de Viernes Santo, aunque no dijo cu�les. Los tories, por su parte, lograron mantenerse en el poder en 2017 gracias al apoyo del principal grupo protestante, el Partido Unionista Democr�tico (DUP, seg�n sus siglas en ingl�s), fundado por uno de los l�deres de esa religi�n durante los a�os del conflicto, el reverendo Ian Pasley, cuya inflexibilidad fue tal que hasta el grupo de rock Pink Floyd le dedic� unas letras en un disco de 1983 'The Final Cut'. Parad�jicamente, los unionistas protestantes tienden a simpatizar con Trump por el rechazo de �ste a la inmigraci�n.El Partido Laborista, en el poder, tambi�n se opone a la reunificaci�n, aunque trata de no hacer bandera de la cuesti�n, acaso para no enajenar a una parte de sus votantes obreros, una parte de los cuales ha desertado hacia Reform.Igualmente sorprendente fue la posici�n de Trump sobre las Malvinas, donde calific� la posici�n brit�nica de mantener la soberan�a como "un potencial desastre" y traz� una equivalencia entre la postura de Londres y la de Buenos Aires, al afirmar que "ninguno de los dos est� contento". Tradicionalmente, EEUU ha respaldado la soberan�a brit�nica sobre el archipi�lago, que se basa, al igual que en el caso de Gibraltar y de Irlanda del Norte, en que sus pobladores se oponen a cambiar de nacionalidad. En 1981, Argentina y el Reino Unido fueron a la guerra por las islas, en un conflicto que gan� Londre graciasal apoyo de los EEUU de Ronald Reagan. Desde entonces, ambos pa�ses han desmantelado gran parte de sus fuerzas navales, por lo que no est� claro c�mo ser�a un conflicto militar hoy.En las �ltimas semanas, EEUU ha declarado que est� "revisando" su posici�n oficial en relaci�n a las Malvinas. El ministro de Seguridad de Israel, el ultranacionalista jud�o Itamar Ben Gvir, ha pedido esta semana en un tuit en espa�ol el reconocimiento por su pa�s de la soberan�a argentina sobre las islas, despu�s de que el Gobierno brit�nico anunciara la imposici�n de un embargo comercial a los bienes y servicios productos en las colonias judias en Cisjordania, donde el ministro de Exteriores, Ed Miliband, acus� al Gobierno de Tel Aviv de "estar llevando a cabo una limpieza �tnica".