"Se espera cierta estabilidad en los precios de las naftas, aunque dependerá de la evolución del conflicto en Oriente Medio, sobre el que persiste una elevada incertidumbre", publicó hace un mes el Banco Central (BCRA) en su Informe de Política Monetaria, que lanza trimestralmente.En ese documento, además, la autoridad monetaria explicó que en la primera parte del año "las actualizaciones de tarifas de electricidad y gas coincidieron con el shock internacional sobre los precios de los combustibles, lo que derivó en un incremento transitorio de la inflación".Un mes después la situación cambió. La inflación de agosto en Argentina fue la menor en 14 meses, pero el mundo genera presión: el petróleo escaló rápidamente hasta los 105 dólares por barril, ante el temor de que los hutíes en Yemen puedan bloquear el Mar Rojo y profundizar la crisis de evacuación marítima, ya crítica por los problemas en el Estrecho de Ormuz.Los combustibles y su impacto en la inflaciónLa nafta y el gasoil acumulan un atraso cercano al 20%, según contaron a Clarín fuentes del mercado que pidieron no ser identificadas. Así, resurge el máximo temor del presidente Javier Milei: un rebrote de la inflación que pueda poner en duda su principal logro económico. Y por eso es central que se mantenga un virtual congelamiento de los precios.Los precios de los combustibles se mantienen prácticamente sin cambios desde abril. Entonces empezó a operar un "amortiguador", decidido en un acuerdo privado entre las petroleras -con la participación del Estado nacional a través de YPF-: la nafta y el gasoil quedaron estabilizadas tras un aumento de entre 20% y 25% en marzo.Uno de los motivos fue que esas subas de precios, casi diarias en el contexto del inicio de la guerra contra Irán, hicieron caer el consumo de combustibles, situación que se mantiene hasta ahora. En julio la baja en las ventas de naftas fue de 7,2% interanual. Martín Pollera, ex secretario de Comercio (2022) y socio fundador del Grupo Atenas, señaló que "cada 10% de aumento en surtidores el impacto directo en la inflación es de 0,45 puntos porcentuales, y 0,6 contando el impacto indirecto". "Si el surtidor recupera 15% o 20% antes de diciembre, eso agrega casi un punto de inflación al año; 2026 está para cerrar en 30% anual contra el 31,5% de 2025. Con ese traslado, la mejora del año desaparece".Precisamente ahí radica la necesidad oficial de mantener pisados los precios para exhibir que la inflación cae año a año, aunque el conjunto de las refinadoras -YPF, Mercuria con las operaciones de Shell, Axion y Trafigura con la marca Puma Energy- tienen una pérdida superior a los US$ 150 millones cada mes.La cifra surge de comprar en el mercado local a precios internacionales unos 530.000 barriles de petróleo diarios a las productoras no integradas -Vista Energy, Pluspetrol, Chevron, Phoenix Global Resources, entre otros- y venderlo a unos US$ 84 u 85 por barril, unos 10 a 15 dólares por debajo de su paridad.El Gobierno cuida activamente el precio de la nafta y el gasoil y por eso tampoco actualiza los impuestos a los combustibles de acuerdo a la ley vigente, lo que significa resignar recaudación tributaria por el equivalente en pesos a casi US$ 150 millones cada mes o un 0,3% del PBI anual, según los datos de la consultora Economía & Energía.Más allá de la energía, la inflación núcleo -que no cuenta a los precios regulados ni a los estacionales- continúa en 1,8% mensual. Pollera remarcó que "ese es el piso real y no se movió en agosto". "El petróleo puede empeorar el número; lo que no hay, todavía, es nada que lo mejore", observó.
Pese a la baja de la inflación, el petróleo activa la presión sobre los precios
El crudo escaló a US$ 105 en el mundo y a nivel local se vende a US$ 85 por barril.Las refinadoras pierden unos US$ 150 millones por mes, pero se mantendrán estables los precios de los combustibles.Un aumento de hasta 20% de la nafta y el gasoil puede complicar la baja de la inflación frente al año pasado.









