La estrella cuando era pequeña y usaba flequillo (Fuente X )Nació el 1° de junio de 1974 en Ottawa en una familia de maestros y desde muy pequeña parecía tener una energía difícil de contener. Era una niña activa, inquieta, de esas que podían pasar buena parte del día cantando, moviéndose y dando vueltas. Creció junto a un hermano mayor y un hermano gemelo, con quien compartía una particular complicidad. Él solía bromear con que, mientras él jugaba al fútbol, ella estaría escribiendo canciones sobre el destino.Desde muy chica también tuvo una percepción bastante particular de sí misma. Asegura que cuando era pequeña tuvo una premonición: se imaginaba viajando por el mundo y cantando. Aquella imagen permaneció en su cabeza durante años, mucho antes de que tuviera las herramientas para convertirla en realidad.PUBLICIDADEn su familia, además, había asumido otro papel. Era la que escuchaba, intentaba comprender lo que les pasaba a los demás y mediaba cuando surgían conflictos. Con el tiempo describiría aquella inclinación como una suerte de fascinación por la psicología. La historia de su familia materna también estaba atravesada por un pasado traumático. Sus abuelos habían escapado de la revolución húngara. Años después, ella escucharía el relato de cómo lograron salvarse de una matanza: viajaban en tren cuando alguien les advirtió que las familias que bajaran en la siguiente estación serían asesinadas. Saltaron del tren. Desde el campo vieron cómo quienes habían quedado atrás eran ejecutados.PUBLICIDADPero su propia infancia pronto empezó a transcurrir a una velocidad poco habitual. A los 10 años apareció en el programa de televisión infantil de Nickelodeon, You Can’t Do That on Television y participó en varios episodios. El dinero que ganó tuvo un destino concreto: lo utilizó para grabar su primer álbum. Al mismo tiempo llevaba una vida muy distinta a la de una estrella infantil convencional: era nadadora de competición y seguía un exigente programa de entrenamiento.La adolescencia la encontró trabajando en estudios de grabación hasta altas horas de la madrugada y asistiendo al colegio con sueño acumulado. Su carrera comenzó a ser manejada por adultos que la ubicaron dentro de una imagen juvenil y comercial que poco tenía que ver con su esencia. Bailaba, cantaba y aparecía vestida como una joven estrella pop, incluso con un crucifijo como parte de su estética. En una ocasión llegó a ser telonera de un conocido rapero estadounidense.PUBLICIDADDetrás de aquella apariencia cuidadosamente construida había, sin embargo, una adolescente expuesta a situaciones para las que no estaba preparada. Hubo hombres que se aprovecharon de su vulnerabilidad, contratos y acuerdos que años después consideraría abusivos y una permanente presión sobre su cuerpo y su aspecto. En una época en la que se imponía como ideal la extrema delgadez, esa exigencia la llevó a padecer un grave trastorno alimentario.Mucho tiempo después, ya adulta, pudo poner en palabras otra experiencia que había ocurrido cuando tenía apenas 15 años. Durante años le costó incluso reconocer que había sido víctima de una violación. Había interpretado lo ocurrido como algo consentido hasta que, en terapia, pudo comprender que a esa edad no estaba en condiciones de dar consentimiento. También explicó que el silencio posterior estuvo relacionado con su deseo de proteger a sus padres, sus hermanos y a las personas que pudieran formar parte de su vida en el futuro.PUBLICIDADLa terapia se convertiría en una herramienta fundamental para reconstruirse. No fue solamente una ayuda frente a aquella experiencia: también le permitió atravesar distintas etapas de su vida y de su carrera, en las que la exposición, la presión profesional y sus propios conflictos internos llegaron a desbordarla. Después de terminar el colegio empezó a aprender guitarra y a escribir canciones. A los 19 años se mudó a Los Ángeles y se encontró sola en una ciudad donde se la pasaba horas escribiendo, incluso en la playa. Poco a poco descubrió que la música podía convertirse en una forma de poner afuera todo aquello que durante años había procesado hacia adentro.PUBLICIDADSus canciones empezaron a tener una profundidad muy diferente de aquella imagen pop de su adolescencia. Consiguió un contrato con el sello Madonna y, a los 21 años, publicó un disco que cambiaría por completo su lugar en la industria.Algunos ejecutivos incluso sintieron temor ante una de sus canciones más viscerales. Las letras estaban atravesadas por una historia de desamor, con una ira que supo canalizar de la mejor manera. Ella insistió en mostrarlas. Aquella decisión terminó siendo determinante: el álbum vendió medio millón de copias en apenas una semana y se convirtió en uno de los trabajos más importantes de la música de los años 90. PUBLICIDADLa niña que alguna vez se imaginó viajando por el mundo mientras cantaba había terminado convirtiendo aquella visión infantil en realidad.Respuesta: la niña de la foto es Alanis Morissette