“No tengo nada que esconder, la película es totalmente legal”, dijo este viernes Flávio Bolsonaro tras un acto de campaña en Manaos, al defender el “patrocinio privado” de Dark Horse, la biopic sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, con financiamiento de Daniel Vorcaro, el dueño de Banco Master, una entidad investigada por cometer el mayor fraude bancario de la historia de Brasil. La campaña del senador quedó envuelta en sospechas de corrupción y lavado de dinero luego de que el Tribunal Supremo Federal (STF) abriera en julio una investigación en su contra por esos presuntos delitos. La imputación forma parte de una pesquisa más amplia sobre la quiebra del Banco Master, según un documento judicial que se hizo público este viernes.

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La causa judicial llega en un momento de máxima paridad entre Bolsonaro y Lula. Según la última encuesta de Atlas Intel, difundida este jueves, Bolsonaro obtendría el 46,4% de los votos en una eventual segunda vuelta, frente al 46,2% de Lula -una diferencia mínima que representa un cambio respecto de la medición anterior. El propio Bolsonaro hijo había admitido en mayo haber solicitado el financiamiento para Dark Horse a Vorcaro, hoy detenido por el colosal desfalco financiero. El filme, que todavía no se estrenó, tendría un costo estimado de 134 millones de reales -unos 24 millones de dólares-, un presupuesto que superaría al de Aún estoy aquí y El agente secreto, los últimos dos films brasileños nominados al Oscar. La causa volvió a escalar esta semana, cuando se filtraron conversaciones entre Vorcaro y el ministro Alexandre de Moraes -el mismo juez que condujo el juicio que condenó a Jair Bolsonaro por golpismo-, en las que se sugieren pagos y un trato preferencial. Fue el propio Mendonça, enfrentado con Moraes, quien levantó el secreto de esos intercambios, en una jugada que expuso públicamente la interna del STF en plena campaña electoral. La Justicia indaga además si esos mismos fondos se usaron para financiar a otro hijo de Jair Bolsonaro, Eduardo, radicado en EE.UU. y condenado por coacción en el marco del juicio a su padre. La investigación policial no impide que Bolsonaro continúe como candidato.