Siempre quise leer un libro que contara la historia de Fricción, sobre todo el período de Consumación o consumo, su debut discográfico. Si bien me gusta más Para terminar, el segundo y último álbum, la historia de la conformación de Fricción y la grabación de su primer disco es extraordinaria. Podría pensarse que todo comienza con la publicación en la revista “Expreso Imaginario”, en abril de 1982, de un aviso en el que Richard Coleman anuncia que está buscando un tecladista que escuche Ultravox! y Bowie. El que responde al llamado es nada menos que Daniel Melero. A partir de ese momento comienzan a darse una serie de cruces musicales en distintos proyectos entre Coleman, Melero, Gustavo Cerati, Ulises Butrón e Isabel De Sebastián. Uno de esos proyectos era el grupo Metrópoli, que lideraban Butrón y De Sebastián, y en el que Coleman tocaba la guitarra. Antes de grabar el primer demo de Metrópoli, Coleman fue a la sala de ensayo de Soda Stereo, enterado de que el trío buscaba un guitarrista. Después de algunos ensayos, cuando finalmente Coleman decide irse de Soda, le propone a Cerati reunirse periódicamente para probar ideas y mostrarse canciones. El objetivo no era armar un grupo sino un espacio de experimentación, que Coleman bautizó como Fricción.
Un pop bailable y obtuso al mismo tiempo
Siempre quise leer un libro que contara la historia de Fricción, sobre todo el período de Consumación o consumo, su debut discográfico. Si bien me gusta más Para terminar, el segundo y último álbum, la historia de la conformación de Fricción y la grabación de su primer disco es extraordinaria. Podría pensarse que todo comienza con la publicación en la revista “Expreso Imaginario”, en abril de 1982, de un aviso en el que Richard Coleman anuncia que está buscando un tecladista que escuche Ultravox! y Bowie. El que responde al llamado es nada menos que Daniel Melero. A partir de ese momento comienzan a darse una serie de cruces musicales en distintos proyectos entre Coleman, Melero, Gustavo Cerati, Ulises Butrón e Isabel De Sebastián. Uno de esos proyectos era el grupo Metrópoli, que lideraban Butrón y De Sebastián, y en el que Coleman tocaba la guitarra. Antes de grabar el primer demo de Metrópoli, Coleman fue a la sala de ensayo de Soda Stereo, enterado de que el trío buscaba un guitarrista. Después de algunos ensayos, cuando finalmente Coleman decide irse de Soda, le propone a Cerati reunirse periódicamente para probar ideas y mostrarse canciones. El objetivo no era armar un grupo sino un espacio de experimentación, que Coleman bautizó como Fricción.







