El Ministerio de Energía saudí ha anunciado este viernes el cierre “preventivo” del oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día, tras sufrir varios ataques.
El ministerio ha señalado en un comunicado que el oleoducto, principal ruta de suministro a los mercados globales en el actual contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz, fue “objeto de múltiples ataques en la mañana del jueves 10 de septiembre de 2026”, por lo que “fue cerrado como medida de precaución”.
“Los ataques causaron varios heridos, quienes recibieron atención médica”, añadió la nota, citando a un funcionario del departamento, quien no ha detallado el origen ni el autor de los ataques.
Asimismo, aseguró que los equipos de emergencia y técnicos especializados intervinieron “inmediatamente tras los ataques, adoptando las medidas necesarias para asegurar la infraestructura y evaluar su seguridad, conforme a los procedimientos de seguridad aprobados y a los planes de respuesta ante emergencias, y en coordinación con las autoridades competentes”.
Una infraestructura estratégica clave para el país










