Ha descrito Javier Cercas una “peculiaridad casi exclusiva de nuestro ecosistema periodístico” y es que “apenas existe escritor de cierta notoriedad que no escriba en la prensa”. Este viernes, el novelista y académico de la lengua se reunió en el escenario del Teatro Juan Bravo de Segovia para hablar con la también novelista y periodista de EL PAÍS, Margaryta Yakovenko, del libro El periódico de la democracia, escrito en el marco del 50º aniversario del mismo diario. Cuando recibió el encargo, recordó Cercas, pensó que ya lo tenía escrito “en la cabeza”, porque al fin lo que ha querido plasmar es “la historia de la relación de un lector singular con el periódico”. Su doble condición como público y agente, como columnista y consumidor de las páginas del diario, le brindó la trama al autor de Soldados de Salamina, quien defendió que “la principal virtud de un escritor es la humildad”. Hijo o padre de la democracia: ¿qué rol le asigna Cercas a EL PAÍS? “Las dos cosas”, respondió, echando la vista atrás para evocar el momento en el que el diario salió a los quioscos, ya muerto el dictador, aunque antes de que Suárez fuera designado presidente y arrancara la Transición. “El instante decisivo para el periódico, que diría Cartier-Bresson, fue el 23 de febrero de 1981”, subrayó antes de señalar que el gran secreto del golpe de Estado “es que no hubo oposición popular aquella noche”. Y añadió: “Nadie dijo ni pío porque había miedo, y es comprensible. Por eso EL PAÍS tiene un mérito incontestable”. Cercas habló también de la soberbia como algo catastrófico, rechazó de plano la palabra intelectual y recordó la combinación de periodismo serio y gamberro que encontró en las páginas del diario. ¿Y sus columnas y crónicas? Ahí, este novelista que trabajaba en la universidad para ganarse la vida encontró una manera distinta de escribir, un laboratorio fértil. “Escribo con el máximo respeto al lector que soy yo”.Se ha hablado de política, moda, poesía, novela histórica o fantasía romántica, y en la amplia y variada oferta de la 21ª edición del Hay Festival en Segovia. La cita empezó el pasado miércoles con la inauguración de varias exposiciones y se prolonga hasta el domingo. La belleza es el tema general escogido para esta edición. El programa contiene más de 60 actividades por distintos puntos de la ciudad que abarcan desde la proyección de The Stringer, el documental de Gary Knight sobre la autoría de la legendaria imagen de la guerra de Vietnam de una niña desnuda huyendo del napalm, hasta la representación teatral de ΚΑΛΛΟΣ: Ritual a Afrodita y Eros de la directora de escena y profesora de griego antiguo Chryssa Georganta. El plato fuerte, como siempre, ha sido las conversaciones y charlas en las que a lo largo del fin de semana participarán Thomas Schlesser (autor del best seller Los ojos de Mona que acaba de lanzar en España El gato del jardinero); Lucia Solla, la gran revelación de 2025 con la novela Comerás flores; Marta Serrano, autora de Oxígeno, que hablará con Nerea Pérez de las Heras; Rodrigo Cortés; Manuel Vilas o Lorenzo Silva. Participarán también la palestina Adania Schibli, finalista del Booker con Un detalle menor; o Stephen Fry, presidente del Hay, escritor, actor, guionista, dramaturgo, periodista, poeta, humorista y cineasta, además de especialista en mitos griegos, el tema de su charla. También habrá una charla entre Diego Alcázar, presidente del IE, universidad que tiene un importante campus en Segovia, y que acaba de publicar la novela La idea de volver, y Carlos Franganillo. Sobre política hablarán la exministra Arancha González Laya o José María Areilza, y el periodismo ocupará de nuevo el escenario en las conversaciones de Martín Caparrós y Jacobo García, ganador del premio Crónica de Anagrama, de Manuel Jabois, de Rubén Amón o Ketty Garat.