Roberto Musso (64) escuchó las recomendaciones parentales de estudiar una carrera tradicional, cuando era evidente que sus intereses artísticos superaban los ribetes de un pasatiempo. Pero en el Uruguay de los 80 resultaba prácticamente imposible una apuesta musical, a pesar del éxito de figuras veteranas como Leo Masliah y bandas como Los Tontos, miembros del elenco del rock latino con sus letras cómicas y absurdas. A Musso le gustaban las matemáticas por la influencia de su padre arquitecto, así que estudió ingeniería de sistemas. Sin embargo, la chispa musical siempre estaba ahí.

“Iba a ser mi futuro económico -cuenta el cantante y guitarrista-, pero siempre con El Cuarteto como en paralelo, como un hobby”. Mientras en la ingeniería el ambiente laboral “era espectacular ganando muy buen sueldo”, llegó un momento en que “la música me fue ganando en todo aspecto, emocional, ingresos, de todo, y dije ‘bueno, tenemos que optar por hacer algo: o seguiremos siendo el grupo part-time que somos hasta ahora, o nos tiramos al océano de tiburones del arte y ver qué pasa’”.

—¿Qué edad tenías cuando tomaste esa decisión?

Ya tenía 30 y largo o 40, por ahí.

—¿Y has vuelto a trabajar de ingeniero?