La expansión de los centros de datos por Texas llevó al gobernador Greg Abbott a establecer nuevos estándares para estos proyectos. En las últimas semanas, decenas de empresas han prometido cumplir con esas directrices y ello allana el camino para que puedan avanzar con sus proyectos. Ahora es el turno de Prologis y Crusoe, que desarrollan centros de datos, y Ecolab, proveedor de este tipo de instalaciones..En un comunicado, Abbott explica: “Establecí límites claros para garantizar que los centros de datos protejan nuestra red eléctrica, conserven nuestra agua, respeten nuestros vecindarios y sean autosuficientes”. Añade que “no deben trasladar los costos a las familias de Texas ni interferir con su calidad de vida”.A principios de agosto, ante un rechazo social creciente y el temor a un colapso en la red eléctrica estatal, Abbott anunció la congelación inmediata de la aprobación de nuevos centros de datos. La medida obliga a la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT) y al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) a paralizar el avance de la lista de espera de interconexión hasta que cada proyecto en carpeta se someta a una auditoría exhaustiva sobre su impacto ambiental y financiero.La orden representa el freno más drástico impuesto hasta la fecha por la administración texana al vertiginoso desarrollo de las infraestructuras que alimentan a la inteligencia artificial. A partir de la directiva, cualquier desarrollador que no supere los controles sobre consumo de agua, demanda energética y transparencia corporativa verá rechazada de forma definitiva su solicitud de conexión al sistema eléctrico.Demasiados proyectos para aprobarEl detonante principal de la decisión del gobernador radica en la saturación crítica de la lista de espera de interconexión de ERCOT, el organismo regulador de la red independiente que abastece a la mayor parte del estado. Según datos oficiales de la gobernación, actualmente hay más de 1.800 proyectos a la espera de aprobación que suman una demanda potencial de 474 gigavatios de electricidad, cifra que supera en más de cinco veces el récord histórico de consumo máximo registrado en Texas.De esta manera, PUCT y ERCOT deberán garantizar que los centros de datos cumplan con las siguientes directivas:• Pagar por su infraestructura eléctrica en lugar de trasladar los costos a las familias y pequeñas empresas.• Reutilizan su propia agua.• Reducir el costo de la electricidad para los residentes del estado.• Evitar perturbar los barrios residenciales para preservar la calidad de vida.• Autofinanciarse y así eliminar la dependencia de incentivos obsoletos financiados por los contribuyentes.Además, la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT) y el Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) deberán examinar con mucho rigor cada proyecto de centro de datos y verificar lo siguiente:Como financiarán el proyecto revelando todos los incentivos, subvenciones, exenciones y demás ayudas financieras públicas financiadas con fondos públicos y vinculadas al mismo.Cómo proporcionarán su propia energía detallando la demanda de electricidad proyectada y los planes para la generación in situ u otras medidas para reducir la dependencia de la red de ERCOT.Cómo protegerán los recursos hídricos del lugar y la comunidad en la que hacen sus actividad, identificando las fuentes de agua, el uso previsto del agua, los procedimientos de reutilización del agua y las tecnologías de refrigeración eficientes en el uso del agua.Exigir que describan las medidas para reducir el impacto en los propietarios de propiedades vecinas y en las comunidades (mitigación del ruido, control de la iluminación, distancias de seguridad, coordinación de la respuesta ante emergencias y otras medidas de protección comunitaria).Exigir que garanticen total transparencia revelando la propiedad del proyecto y los intereses de control.Prologis aceptó las reglas de juego impuestas por la gobernación de Greg Abbott para poder construir el centro de datos Atlantic Station en Plano, dentro del área metropolitana de Dallas-Fort Worth. Además, tendría 30 acres (12,1406 hectáreas) para un posible desarrollo en Carrollton. Crusoe administra un proyecto hiperescalable destinado, como muchos otros, a inteligencia artificial en Abilene.En tanto, Ecolab, una empresa que provee de servicios a 200 centros de datos, elogió las medidas de Abbott. “El camino a seguir es construir la infraestructura detrás de la IA de forma diferente, usando menos agua, reutilizando más y ofreciendo un rendimiento más sólido”, dice su CEO, Christophe Beck.
Por pedido oficial: Abbott logra que Prologis, Ecolab y Crusoe acepten cumplir con sus estándares para centros de datos en Texas
Las tres empresas aceptaron las directivas establecidas por el gobernador de Texas.Las medidas del estado son una respuesta a un creciente rechazo social a estas instalaciones.






