La dialéctica nuclear vuelve a restallar en torno a la guerra en Ucrania. El Kremlin advirtió este viernes a Lituania, miembro de la OTAN y aliado de Kyiv, que permitir la instalación de armas nucleares en su territorio supondrá una escalada de las tensiones y, como consecuencia, pondría al pequeño país báltico en el centro de la diana de las armas estratégicas de Rusia.Dimitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, lanzó este aviso al comentar el debate actual del parlamento lituano para eliminar de su Constitución la prohibición de emplazar este tipo de armas en el país.El Seimas, o cámara legislativa lituana, planea aprobar este invierno una enmienda constitucional que eliminaría esa disposición.Lituania planea eliminar de su Constitución la prohibición de emplazar armas de destrucción masivaEl presidente del parlamento lituano, Jouzas Olekas, dijo el jueves que su país tiene previsto aprobar próximamente esa enmienda. “Los calendarios y plazos legislativos previstos probablemente nos obliguen a prolongar ligeramente el periodo de sesiones de otoño para poder aprobar este artículo concreto de la Constitución”, declaró Olekas, citado por el medio digital LRT.lt, en una reunión de los líderes de los grupos parlamentarios.El artículo 137 de la Constitución de Lituania establece que no puede haber armas de destrucción masiva ni bases militares extranjeras en el territorio de la república. Para cambiar la Constitución, es necesario que al menos 94 de los 141 parlamentarios voten a favor del proyecto dos veces con un intervalo de tres meses.El periodo de sesiones de otoño podría extenderse hasta el 13 de enero de 2027 para permitir la votación que levantará la prohibición.Aunque, según Peskov, la posición de Lituania era predecible, la decisión supondrá “una grave espiral” en el agravamiento de las tensiones, aseguró en declaraciones al Primer Canal de la televisión estatal rusa.“Evidentemente, esas armas no estarán dirigidas contra Occidente, sino contra nosotros”, dice el portavoz del Kremlin“Si colocas armas nucleares en tu territorio, están dirigidas contra alguien. Es evidente que estas armas no estarán dirigidas contra Occidente. Estarán dirigidas al este, es decir, contra nosotros. Y si hay armas nucleares en un territorio que nos apuntan, en correspondencia, el territorio de este país también estará bajo la mira de nuestras armas nucleares”, agregó el portavoz del Kremlin.Peskov ya había dicho con anterioridad que Rusia tendría que tomar contramedidas si los países bálticos decidiesen desplegar armas nucleares en sus territorios.A principios de junio el ministro de Defensa Lituano, Robertas Kaunas, dijo que su país estaba en conversaciones con Estados Unidos sobre el posible despliegue de armas nucleares estadounidenses en su territorio. Pero especificó que esta posibilidad solo se consideraría en caso de crisis o de guerra. “No hay conversaciones” sobre el despliegue de armas de destrucción masiva en Lituania en tiempo de paz, aseguró.Aumentar los elementos de disuasión frente a RusiaEn julio el presidente lituano, Gitanas Nauseda, dijo que los líderes de los grupos parlamentarios del Seimas estaban de acuerdo en general con la excepción de la disposición de la Constitución que prohíbe el despliegue de armas nucleares.En febrero el ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, no descartó el despliegue de armas nucleares de los países de la OTAN en su país, si la Alianza Atlántica toma tal decisión en el marco de sus planes de defensa.En Finlandia, el 1 de julio entraron en vigor las enmiendas por las que se levanta la prohibición de las armas nucleares, un giro para fortalecer las medidas de disuasión frente a Rusia a medida que profundiza su integración en la OTAN, a la que se incorporó en 2023 como respuesta a la agresión de Rusia contra Ucrania.Su ministro de Defensa, Antti Hakkanen, dijo sin embargo que no está previsto su despliegue en territorio finlandés de forma permanente.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.