Durante varios días, la posibilidad produjo una imagen difícil de conciliar con el nuevo clima diplomático: mientras Javier Milei endurecía el reclamo argentino por las Islas Malvinas y elevaba la tensión con el Reino Unido, en la Casa Rosada seguía circulando la versión de que el Presidente viajaría de todos modos a Londres a fines de octubre. Este jueves, después de una sucesión de idas y vueltas, el Gobierno terminó por despejar la incógnita e informó oficialmente que el viaje quedaba suspendido.

La visita estaba vinculada con una nueva edición de la Argentina Week, la serie de actividades con las que el Gobierno busca atraer inversiones extranjeras, y contemplaba además una exposición de Milei en la Universidad de Oxford entre el 23 y el 24 de octubre. También se evaluaban reuniones con empresarios y referentes políticos británicos, aunque no había encuentros confirmados con autoridades del Gobierno del Reino Unido.

Hasta las últimas horas habían circulado versiones dentro y fuera de la Casa Rosada de que Milei pretendía mantener el viaje independientemente del contexto abierto por la disputa alrededor de Malvinas. La posibilidad resultaba particularmente sensible después de que el propio Presidente decidiera colocar el reclamo de soberanía en el centro de la agenda política y desplegara una ofensiva diplomática, económica y legislativa contra los intereses británicos en las islas.