La inflación volvió a desacelerarse en agosto y marcó 1,7% mensual, pero el dato también dejó expuesto el límite que enfrenta el proceso de desinflación. A fines de 2025, el presidente Javier Milei había anticipado que para este mes el índice iba a “empezar con cero”, pero finalmente la inflación quedó por encima de ese objetivo.
Ahora, el interrogante que aparece entre los economistas es si se trata de una demora dentro de un proceso que todavía puede profundizarse o si la economía encontró un nuevo piso en torno al 1,5%-2% mensual.
La inflación se desaceleró al 1,7% en agosto, pero quedó lejos del 0 que esperaba Milei
El dato de agosto, además, no puede leerse solamente a partir del número general. La composición muestra que todavía conviven factores transitorios con componentes de mayor persistencia. Los estacionales ayudaron a contener el índice, mientras que los servicios y los precios regulados continúan ejerciendo presión.
La inflación núcleo fue de 1,8%, los regulados avanzaron 2,2% y los estacionales cayeron 0,9%, mientras que las canastas básicas aumentaron 2,6%, bastante por encima del IPC. En ese escenario, la última etapa de la desinflación aparece como la más compleja y, al mismo tiempo, como una variable cada vez más relevante para las perspectivas económicas y políticas del Gobierno hacia 2027.













