El gobierno de Javier Milei y el dispositivo de la Mesa Política se vio atravesado hace algunas semanas por un debate interno: la posibilidad de dejar vigentes las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), como un instrumento que pudiese servir para el "voto útil". Sin embargo, dicho debate quedó zanjado y el oficialismo ahora redobla la apuesta e intenta bajarlas o, de mínima, suspenderlas. En ese contexto se abre un marco de negociación mucho más vinculada al tipo de acuerdo político que LLA tendrá con cada uno de los gobernadores en materia electoral, que con reparto de fondos, obras u otro tipo de asistencia financiera o de gestión. Los dos puntales de la negociación son la Casa Rosada, con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión, Eduardo "Lule" Menem; el otro extremo es Patricia Bullrich, quien en la Cámara Alta se ve cada vez más obligada a mostrar resultados, ante la cada vez mayor dificultad que exhibe el oficialismo en el Senado. En la Casa Rosada y en Diputados miran con creciente preocupación la falta de efectividad y el estancamiento de los proyectos en la Cámara alta. "Patricia es como un '9' que no está metiendo goles; tiene que volver a meterlos", sostuvieron en un despacho del oficialismo para graficar el estado de ánimo.