EditorialEl sobrecogedor desplome de las Torres Gemelas acab� con la percepci�n de invulnerabilidad de Washington y empuj� el tablero global hacia una era marcada por el miedo y la incertidumbreMonumento y Museo Nacional del 11 de septiembre, en Nueva York.EFEActualizado Jueves,

septiembre

23:02Audio generado con IALos atentados de 11 de septiembre de 2001, de los que hoy se cumplen 25 a�os, provocaron una honda conmoci�n que es indisocible de las transformaciones posteriores en EEUU y en el orden mundial. Las impactantes im�genes de los cuatro aviones secuestrados por Al Qaeda impactando sobre las Torres Gemelas y el Pent�gono -s�mbolos del poder econ�mico y militar estadounidense- forman parte de una memoria colectiva testigo del fin del siglo hegemonizado por la �nica superpotencia que hab�a quedado tras el fin de la Guerra Fr�a. El sobrecogedor desplome de las torres acab� con la percepci�n de invulnerabilidad de Washington y empuj� el tablero global hacia una era marcada por el miedo y la incertidumbre.Los atentados del 11-S provocaron la muerte de 3.000 personas y arrasaron el World Trade Center, dejando la parte baja de la isla en escombros. Pero, adem�s de los dram�ticos da�os humanos y materiales, la acci�n criminal de la organizaci�n yihadista encabezada por Bin Laden convirti� la zona cero de Nueva York en ep�tome de una mutaci�n de alcance global. El 11-S redefini� al menos una d�cada de las relaciones internacionales. EEUU respondi� con una transformaci�n dram�tica de su pol�tica exterior y de su presencia militar. Impuls� un abrumador aparato de seguridad y lanz� dos guerras prolongadas en Afganist�n e Irak mientras la patri�tica unidad inicial fue dando paso a un repliegue nacionalista. El unilateralismo de la administraci�n de George W. Bush quebr� el v�nculo atl�ntico y dio alas a un clima de polarizaci�n del que Trump no s�lo se ha nutrido, sino que ha amplificado hasta cotas in�ditas.Un cuarto de siglo despu�s, el 11-S dio paso a una cadena de hechos bisagra que marcan el paso del siglo XX al siglo XXI. El auge de China, la crisis de 2008, la pandemia, la guerra de Ucrania o la eclosi�n de la IA se inscriben en un contexto disruptivo posterior al atentado. Adem�s de ahondar en la desconfianza de los estadounidenses en sus instituciones, el D�a de la Infamia aceler� el ascenso de nuevas potencias que hoy constituyen una grave amenaza para el orden liberal.