Un balazo a las siete de la mañana en la puerta de un colegio del Conurbano fue la mecha que hizo volar por los aires la relación entre Nación y la gestión de Axel Kicillof. Lo que empezó como un salvaje intento de robo a un comisario retirado en El Palomar mutó rápidamente en una batalla política sin filtro, con chicanas cruzadas, pases de factura por el narcotráfico y reclamos millonarios entre Patricia Bullrich y Javier Alonso, actual ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Ambos conocen de cerca la gestión de la seguridad y el funcionamiento de las policías nacionales y provinciales. Bullrich desde su paso por el Ministerio de Seguridad de la Nación y Alonso desde su experiencia al frente de la cartera bonaerense. La primera piedra la tiró la funcionaria desde sus redes sociales. Indignada por el violento episodio que dejó herido a un padre frente a su hija de quinto grado, Bullrich apuntó sus cañones directo a la gobernación. "¿Dónde está Kicillof? ¿Va a seguir en silencio mientras los bonaerenses viven con miedo, rodeados de violencia y terror?", disparó la ex ministra, quien además arremetió contra la Justicia al advertir que, si los atacantes son menores, quedarán libres por culpa de "la locura de la jueza garantista".
"Dejen de mentirle a la gente": el feroz choque entre Bullrich y la Provincia por un brutal tiroteo escolar
El ataque a balazos contra un expolicía en El Palomar desató una guerra a cielo abierto. La ministra nacional apuntó contra el silencio del gobernador Axel Kicillof frente al "terror" del Conurbano, y el ministro Javier Alonso contraatacó exigiéndole que controle las fronteras para frenar el narcotráfico en lugar de tuitear.











