Hoy, 11 de septiembre, es un día significativo para la derecha. Se conmemoran los 53 años del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende. Y también se cumple un semestre desde el inicio del gobierno del Presidente José Antonio Kast.En mayo de este año, el senador Iván Moreira (UDI) dijo que “recién a partir de los seis meses se puede hacer una evaluación real del gobierno”. Ahora que ese plazo venció, defiende que ese balance se hará al año.Pese a eso, el vicepresidente del Senado saca algunas conclusiones. Defiende que “este gobierno va por un buen camino” y acepta que “parte de la instalación tuvo problemas”. También descarta la necesidad de un cambio de gabinete y enfatiza la necesidad de trabajar por una coalición que agrupe a las fuerzas políticas que apoyan a Kast.FOTO: DEDVI MISSENE Dedvi Missene Dijo que el momento de hacer un balance del gobierno era a los seis meses. Este viernes se cumple ese plazo. ¿Cuál es su evaluación?Como ha habido tanta traba de parte de la oposición, lo que corresponde es un prebalance y el balance definitivo será el 11 de marzo de 2027.¿Cuál es su prebalance?La herencia del gobierno anterior venía con un incendio, goteras y la cuenta sin pagar. A seis meses, sacamos adelante el proyecto de reconstrucción, cuando muchos decían que era imposible. Aprobamos una rebaja de impuestos para volver a hacer de Chile un país competitivo. Estamos recuperando el control en seguridad. Como prebalance, este gobierno va por un buen camino.¿No cree que se agotó el argumento de responsabilizar al gobierno anterior?Aquí nadie está usando excusas. Lo que pasa es que la ciudadanía tiene que tener conocimiento de que, si no se avanza con mayor rapidez, no se debe a este gobierno, sino al anterior. Es verdad que tenemos que reducir el 9,5% de cesantía, que es una cifra muy mala y en marzo era el 8%, pero para eso necesitamos inversión y la megarreforma incluye la rebaja de impuestos corporativos al 23%, la invariabilidad tributaria.Pero el gobierno puede poner de su parte. El avance en la agenda de seguridad habría sido más rápido si el gobierno hubiese hecho un trabajo prelegislativo, ¿no?Habría sido positivo abrir antes esa conversación prelegislativa, para recoger inquietudes y fortalecer el debate. Ahora, lo importante son los resultados. Y el Senado tiene la oportunidad de enriquecer esta reforma.Es evidente que ha habido varios traspiés. ¿Cuál diría que ha sido la principal dificultad para el gobierno?El gobierno ha asumido las dificultades con responsabilidad. Cuando fue necesario un cambio de gabinete, se hizo. No obstante, parte de la instalación tuvo problemas. No es normal que más de 30 seremis hayan dejado su cargo. Aquí hay responsabilidades de quienes recomiendan nombres.FOTO: DEDVI MISSENE Dedvi Missene Las ministras que salieron fueron elegidas por el Presidente. ¿Cometió un error?Yo no hablaría de errores. Una cosa es tener grandes capacidades y otra cosa muy distinta es estar en un gabinete donde esas capacidades requieren mayor experiencia o conocimiento político.Esta semana, Fernando Barros entró en una discusión con la presidenta del Senado. ¿Cómo evalúa el trabajo del ministro?El ministro está haciendo su labor. Independiente de que hayan ocurrido descoordinaciones con la Cancillería, ese tema está coordinado y zanjado. Y, como vicepresidente del Senado, respaldamos a Paulina Núñez.Él y otros ministros, como García y Pérez, están en una posición de debilidad. ¿Se hace necesario pensar en un ajuste ministerial mayor ahora que se cumplen seis meses?Lo descarto definitivamente. No es necesario ningún cambio de gabinete. Lo único que ha habido han sido algunas descoordinaciones, que se han corregido.Kast ha dicho que una coalición es algo que podría avanzar con el tiempo. ¿Ve necesario que los partidos avancen en esa dirección?Lo lógico, si queremos tener una proyección futura en un nuevo gobierno de nuestro sector, es una coalición. En el corto plazo, no veo posible esa coalición. Pero hay que trabajar por ella. Los partidos tienen que preparar un programa de gobierno para 2030.¿Desde libertarios hasta Evópoli?Eso sería el ideal para la próxima presidencial, pero para eso hay que trabajar y ordenarnos como sector. Buscar las afinidades, hacer las reflexiones. Se requiere una voluntad política y no proyectos personalistas. Una vez hecha esa reflexión interna de cada uno de los partidos, tenemos que ajustarla y producir una alianza que tenga futuro.Los republicanos ponen resistencia para avanzar en esa dirección. ¿Identifica una maduración en ellos durante esos seis meses?Ha habido un aprendizaje de todos. Tengo la confianza en que podamos construir esa unidad, por el bien del país. De lo contrario, el panorama se hace difícil el 2030. Tenemos que ser muy responsables y ponerle un atasco a los proyectos personales.¿Lo deja satisfecho que Kast no realice actividades especiales este 11 de septiembre?Yo jamás voy a renegar de mi historia, de mi convicción de que el general Pinochet y el gobierno militar le salvaron la vida a mi generación. Y no voy a desconocer que en nuestro gobierno militar tuvimos muchas luces y sombras. Yo espero que haya respeto por todas las visiones sobre la historia de Chile, sin violencia y con mucha reflexión.¿Qué reflexión hace usted?Personas como yo, que conocimos la democracia a partir de los años 90, la valoramos y la defendemos. Para mí, ha sido un profundo cambio el haber sido de ultraderecha a ser hoy una persona de derecha moderada y democrática. Los que me conocen saben de mi compromiso con la democracia, también asumiendo mi pasado.¿No teme que la omisión de esta fecha por parte del gobierno moleste al 30% que respalda a Kast?No. El Presidente no está gobernando con encuestas, sino con convicciones y respeto. Que no haya una ceremonia en La Moneda es porque hay distintas visiones con respecto al 11 de septiembre, y se respetan.¿Ve que Kast le habla al nicho o al 62% del Rechazo?Al Presidente lo he visto respetuoso del pensamiento de los demás, sensato. No me vengan con esta muletilla de que este gobierno es autoritario. Nosotros, y hablo en primera persona, hemos depositado la confianza en el Presidente y vamos a llegar hasta el final con él, lo vamos a seguir apoyando en las buenas y en las malas.