En México, la tasa de suicidio pasó de 5.1 a 6.7 por cada 100 mil habitantes entre 2015 y 2025; jóvenes de 15 a 29 años presentan la tasa más elevada, aunque el fenómeno atraviesa distintas edades y contextos.

En México, la prevención del suicidio constituye un desafío de salud pública que exige comprender que no existe una sola causa detrás de esta conducta. Se trata de un fenómeno complejo en el que pueden intervenir factores psicológicos, sociales, familiares, económicos, culturales, biológicos, ambientales y, ahora, tecnológicos.

Los datos más recientes disponibles muestran que en 2025 se registraron de manera preliminar 8 mil 709 defunciones por suicidio en México, equivalentes a una tasa nacional de 6.7 por cada 100 mil habitantes. Del total, 79.9% correspondió a hombres y 20.1% a mujeres. Entre 2015 y 2025, la tasa nacional pasó de 5.1 a 6.7 por cada 100 mil habitantes.

En 2025, las personas de 15 a 29 años presentaron la tasa más alta, con 10.2 suicidios por cada 100 mil habitantes de ese grupo de edad. Sin embargo, el suicidio no debe entenderse exclusivamente como un problema de adolescentes y jóvenes: en 2024, por ejemplo, las personas de 30 a 44 años registraron una tasa de 10.7 por cada 100 mil habitantes.