Asunción (EFE).- El Gobierno de Paraguay denegó este jueves las renuncias presentadas por 424 galenos especialistas y subespecialistas en medio de la disputa laboral con el gremio médico, que ha convocado a una nueva huelga para los próximos 21 y 22 de septiembre en demanda de incrementos salariales.
La titular del Ministerio de Salud y Bienestar Social, María Teresa Barán, firmó esta jornada una resolución a través de la cual no acepta las dimisiones, lo que en la práctica preserva el vínculo de profesionales como anestesiólogos, cirujanos pediátricos o neonatólogos con la cartera.
La decisión persigue «garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud, especialmente para niños y adolescentes», dijo el despacho de Estado en un comunicado de prensa.
Las renuncias que los médicos empezaron a presentar en las últimas semanas no son de aplicación inmediata, ya que deberán ser aceptadas «expresamente» por el Ministerio de Salud y Bienestar Social, que tiene «diez días hábiles» después de presentada la dimisión para pronunciarse al respecto, según la ley que rige a los funcionarios públicos.
Un grupo de médicos llega a un acuerdo






